fbpx

El marketing interactivo como eje central de los ‘e-commerce’

La transformación digital se ha acelerado y se ha hecho aún más inminente con la pandemia. Muchas empresas se han dado cuenta que deben reafirmar sus procesos de digitalización, mientras que para otras ha supuesto una evidencia para empezar cuanto antes. En cualquier caso, el mensaje que reciben es la necesidad de adaptarse para sobrevivir.

En 2020 Global Capital Confidence Barometer llevó a cabo una investigación en 46 países que determinó que el 70 % de los encuestados ha adaptado la transformación digital en sus procesos internos. Si ponemos el foco en España, el índice DESI nos sitúa como alumnos aventajados en el uso de sistemas electrónicos y digitalización.

En este escenario, las herramientas de marketing digital también se han multiplicado y surgen nuevas alternativas para que las compañías incrementen la tasa de conversión a través de una buena segmentación. Por ejemplo, el marketing interactivo, un formato creativo y original que se integra en la estrategia de marketing de las marcas para conectar con su público digital de una manera natural y no invasiva.

Cuando las empresas aplican el marketing interactivo, mejoran su relación con los clientes porque mejora su experiencia. Del mismo modo, obtienen datos que les permiten adaptarse mejor a las peticiones del consumidor. En definitiva, se trata de un formato que huye de la publicidad agresiva y apuesta por una más transparente y cercana.

Pero ¿afrontan todos los sectores los mismos desafíos del marketing? Dependiendo de la industria, nos encontramos con distintos retos y maneras de enfrentarnos a ellos. Por ejemplo, hablemos de cómo afrontan los e-commerce la integración del marketing interactivo en su estrategia global basándonos en el caso de éxito de Decathlon, el mayor retailer de artículos deportivos del mundo, en Bélgica. Comparto algunas de sus claves:

‘Engagement’ en redes sociales

El contenido interactivo adaptado a cada época del año nos ayudará a fomentar las interacciones mediante acciones originales y únicas en redes sociales. Por ejemplo, ¿por qué no retar con un challenge a nuestros seguidores? A través de la fuerza del vídeo y una merecida recompensa, motivaremos su participación. Eso es lo que hizo Decathlon en su campaña «Back to sport» por la vuelta al cole. Invitaba a los seguidores a grabarse un vídeo de 30 segundos durante una sesión de entrenamiento y quien más votos obtuviera ganaba un cheque regalo valorado en casi 300 euros.

Recopilar datos

¿Cómo generar engagement con tu audiencia y a la vez recopilar datos? Y no cualquier tipo de dato, sino datos de calidad como el first y zero party data que nos ayuden a conocer a nuestros consumidores. Hay muchas opciones, desde quiz, concursos, test de personalidad, formularios, etc. Las encuestas de satisfacción también son un clásico para tomar decisiones estratégicas. Y, por supuesto, una base de datos más enriquecida.
Segmentación y personalización

La estrategia de lanzar un mensaje genérico a los usuarios no tiene una conversación muy eficiente. Los proyectos estratégicos en los que se aplica la segmentación y la personalización buscan una relación cercana. En definitiva, se trata de aplicar estrategias alejándonos de la comunicación global y centrándonos en la individualizada. Todas estas campañas interactivas permiten a las marcas personalizar sus mensajes. Asimismo, mejoran la experiencia del usuario fomentando una escucha activa. Decathlon llevó a cabo esta estrategia para conocer las preferencias de sus clientes y resultó ser todo un éxito.

Conversión

¿Cómo acercarnos a nuestros usuarios en el sector deportivo de una forma efectiva? ¿Cómo aumentar la conversión? Decathlon tuvo buena visión al lanzar la campaña «Check List» a través de la cual se creó una lista con equipación deportiva adecuada a cada deporte. Se trataba de una lista que les permitía saber qué productos deportivos tenían y cuales les hacían falta. Es en ese punto, cuando Decathlon les redirigía a la sección correcta de su tienda web para sugerir la compra.

Fuente: https://www.eleconomista.es